Testimonio de Aziz en el  Tom Pouce

17 años de práctica

  
A fines de 2018 cumpliré 17 años de práctica con el bastón blanco electrónico. En retrospectiva, me digo a mí mismo cuánto ha evolucionado el equipo y cuántas millas he podido viajar todo este tiempo con el Tom Thumb. Sin embargo, una cosa es cierta, pasé más años viajando con el bastón electrónico que con un bastón blanco tradicional. Es decir, si creo en la eficiencia tecnológica que trae este dispositivo y para responder a algunos tecnofóbicos que crucé y que pensaron que podían dar su opinión sin saberlo afirmando que "es un Un dispositivo peligroso, no funciona "... Les respondo muy simplemente que nunca habría tenido 17 años de práctica, ni que nunca hubiera podido aventurarme en cursos desconocidos. Recuerdo mi primer curso en el que había empezado por desafío y también con la seguridad de tener conmigo un dispositivo indispensable para explorar el entorno. La estación de Chatelet para aquellos que saben es un motivo favorito en términos de orientación e indicación de si estamos viendo o no. Además, antes de tener el bastón blanco electrónico, hice todo tipo de desvíos para evitar la correspondencia de Chatelet y luego un día intento el experimento yendo desde la línea 7 hasta el foro de los pasillos. Es equivalente a una distancia entre 2 estaciones en el medio de las cuales hay: 3 escaleras, 3 escaleras mecánicas, 2 cintas de correr, pasillos largos y 2 zonas de control de boletos. También hay tiendas en el camino y todo eso en el interior. Esta enriquecedora experiencia posterior no fue fácil, tuve momentos de ansiedad, dudas pero lo que recuerdo es que para aprender una ruta, tenía que aceptar el idea de perderme en los pasillos para construir un mapa mental fuerte.
Unos años más tarde, llegaron teléfonos accesibles y también aplicaciones de GPS. Inmediatamente vi la oportunidad de ampliar aún más el rango de posibilidades en términos de autonomía, de modo que cuando tengo que viajar a las provincias por trabajo, me complace enormemente hacer el viaje desconocido entre La estación de tren y mi hotel me ayudaron con la aplicación GPS Navitact. En París y sus alrededores no pierdo la oportunidad de utilizarlo. La pareja electrónica de caña y GPS ofrece una gran libertad que no estoy lista para cuestionar.